Como todos los años, a mediados de Agosto caen las fiestas de Albalá, el pueblo de mis abuelos.
Y uno de los días, queda reservado para irse a comer al campo. No pueden faltar tortillas, croquetas, una sandía y un melón.
Tras muchos botellones, caminatas, salidas nocturnas, y muchas otras movidas, hemos hecho un buen grupo, verdad Pablete!!
A que sí Antonio...
Disfrutando de un melón al vodka!!
Esas chicas guapas!!!
Mirar a Manuel, está hecho un Canduncheeerroooo!!!