domingo, 12 de agosto de 2007

Fiestas de Lavapies y Comilona


Fiestas de Lavapies!!! Yuuujuu!!!
Como todos los años, nos hace mucha ilusión poder ir a nuestro querido barriod e Lavapies, a poder hacer un botellón en la calle, con musiquita, y al fresco, sin que nos multén.
Y este año no iba a ser menos.


Hacía allá nos encaminamos la gente del barrio, con nuestros calimotxos, y nuestras botellitas de ron.
Juli llamó a sus colegas de Erasmus, veasé el individuo argentino.



Y con estas, se empezó a fraguar la apuesta...A ver quien hacía la mejor comida para la noche siguiente.
No podíamos dejar pasar la oprtunidad de lucirnos en los fogones, así que cual Arzak empezamos a urdir nuestros planes...


Acordamos ir a casa de Karol que estaba de Rodriguez, para ponernos manos a la obra.

"Siempre que vuelves a casa,
me pillas en la cocina,
embadurnada de harina,
con las manos en la masa..."




Y este fue el resultado: Desde Musakas y calabacines rellenos, a croquetitas de jamón, y filetes a los cuatro quesos...
Hubo algunos que no pudieron la presión y se comieron un par de potitos...



Y después de tanto comer, nos piramos a las Vistillas, que hay que aprovechar las fiestas...¿cual será la siguiente apuesta?

lunes, 6 de agosto de 2007

Miguel y su Perroflauta


Tras un largo fin de semana en el descenso del Sella, en el que hemos acabado molidos, y chamuscados, y solamente con un 10% de las neuronas que llevamos, ya que las otras nos las dejamos en el fondo de las botellas de sidra, hay que decir que el que mejor se lo pasó fue Miguel, que haciendo gala de sex symbol, se ligo a la perroflauta más buenorra de la zona.


Leido como Felix Rodriguez de La Fuente :"Vamos a relatar el método de caza, de uno de los mayores depredadores de las estepas castellanas".
"Vemos como una vez localizada la presa, se acerca inexorablemente en circulos, hasta hacer un primer contacto visual, en el que la presa ya no tiene escapatoria".


"Una vez hecho un contacto visual, se produce el baile de la Cobra, en el que el cazador avanza tanteando terreno, y poniendo en práctica la técnica llamada, el arrime de la cebolleta".








"Y por último, el cazador, se lanza en picado, en el que la presa cae rendida en los brazos del infalible depredador castellano. Señores, hay que descubrirse el sombrero ante tan magnífica representación de cacería."